Vas a comer un snack pequeño, el que tengas a mano ahora mismo, pero prestando atención de una forma distinta a la habitual. No hay dieta, ni normas sobre qué es "bueno" o "malo" comer, sino escuchar el hambre y la saciedad tal como son hoy.
La alimentación intuitiva es un enfoque respaldado por la evidencia científica que conecta salud física y mental a través de una idea sencilla: escuchar las señales de hambre y saciedad de tu propio cuerpo, en lugar de reglas externas o el peso como medida de si lo estás haciendo bien.
Se ha asociado, en estudios a largo plazo, a niveles más bajos de trastornos de la conducta alimentaria, mayor autoestima y una relación más amable con la propia imagen corporal.
5 pasos guiados · ~5 minutos · Antes / después
Sin pensarlo demasiado. Es solo para poder comparar después.
No hay cronómetro que marque el ritmo. Cada paso avanza cuando tú decidas, cuando el cuerpo te dé la señal de seguir, no antes.
Primero vas a mirar y oler el snack antes de probarlo. Luego, el primer bocado sin música de fondo ni pantalla, prestando atención solo a la textura y el sabor mientras masticas más despacio de lo habitual. A mitad de camino vas a parar un momento para comprobar cómo está tu hambre, y decides desde ahí si sigues o si ya has tenido suficiente.
Elige lo que tengas a mano ahora mismo. No hace falta que sea nada especial.
Vas a marcar el inicio con un gesto pequeño. No es solo para pasar de pantalla: es un ancla. En el instante en que lo actives, tu cabeza puede aprender a asociar ese gesto con "a partir de ahora, estoy aquí, comiendo, presente". Elige el que más te represente.
Actívalo cuando estés listao.
Pulsa para anclar el momento.
Observa
Mira tu snack antes de tocarlo: color, forma, textura.
Tómate el tiempo que necesites, aquí no cuenta ningún reloj.
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Esta es una muestra pequeña de lo que se puede trabajar en consulta. Cuéntame cómo te ha ido con este ejercicio, o si quieres hablar de qué hay detrás de tu relación con la comida. Sin compromiso.
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